Yo como contexto · Rendimiento

El observador en competencia

Dos registros de la misma situación con 24 horas de distancia. Lo que cambia entre los dos es el ejercicio.

Cómo hacerlo: Inmediatamente después de una situación de presión, hacés el primer registro — lo que el observador ve en tiempo real. Tu respuesta queda guardada en este mismo dispositivo y navegador (no se envía todavía). 24 horas después, volvés a abrir esta misma página, en el mismo dispositivo, y hacés el segundo registro desde la distancia temporal — ahí sí se manda todo junto a Fabián. En los dos casos la consigna es la misma: no cómo te sentiste, sino qué viste.
¿Qué viste mientras ocurría? *

No cómo te sentiste — qué observaste. Cómo te movías, qué decidías, cómo respondías. Como si fuera otro el que estaba ahí.

Por favor completá este campo.

Esto todavía no se envía. Se guarda acá para que lo encuentres al volver.

Ya registraste tu primera observación. Todavía no pasaron las 24 horas — volvé a esta misma página, en este mismo dispositivo, cuando corresponda.
Ya pasaron 24 horas. Mismo ejercicio, misma situación — pero desde ahora, mirando hacia atrás.
Lo que viste ayer
Yo allá · entonces
¿Qué ves ahora de lo que pasó? *

Con un día de distancia, sin la presión encima. ¿Qué ve el observador que ayer no podía ver?

Por favor completá este campo.

¿Qué cambió entre los dos registros?

No tiene que cambiar nada. Pero si algo se ve distinto, anotalo.

Tu registro va directo a Fabián. No se guarda en este dispositivo.

Registro enviado

Fabián recibió tu entrada. Nos vemos en sesión.